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Mi blog de Comercio Exterior

Soy contador público (UNL), Especialista en Comercio Exterior (UNR) y Despachante de Aduana. Escribí dos libros que buscan -sobre todo- insertar personas en la exportación: Teoría y Practica de la Exportación por Cuenta y Orden de Terceros (Ed. Librería Cívica, 2013); y Comercio Exterior Para No Especialistas (Ed. Tarifar, 2015). Combino mi trabajo diario con la docencia en carreras de grado y posgrado de algunas universidades nacionales y seminarios en instituciones intermedias de todo el país, y en algunas empresas (“in company”). Suelo participar en los medios con columnas especializadas. Vivo mi trabajo como una pasión, aunque lo más importante siempre está fuera del trabajo. Mi frase preferida: Nunca te des por vencido, porque si lo hacés, viene un chino y te mete en la góndola de los lácteos. Bienvenidos!!!.

martes, 7 de febrero de 2017

Llega el Puerta a Puerta a los vinos!!!

Por Diego Dumont

Desde mañana miércoles, se flexibiliza la exportación e importación  de pequeños volúmenes de vinos o mostos.
Así lo indica la hoy publicada Resolución 28-E/2017 (Min. Agroindustria/INV), eximiendo del “Análisis de Exportación” o de la extracción de muestras por “Control Importación”, a algunas partidas de vinos y mostos previstas expresamente. 


Entre los envíos favorecidos se encuentran los que tramitan por la via diplomática, las muestras destinadas a ferias o eventos de promoción en envases de hasta 5 litros y cuya cantidad total no sea superior a 60 litros; los envíos de carácter ocasional entre particulares y los realizados por turistas extranjeros, sin finalidad comercial  (en envases de hasta 5 Iitros y hasta 30 Iitros en cantidad); partidas con valor comercial de hasta 100 litros por producto; partidas de vinos o mostos que egresen o ingresen para fines de experimentación científica o técnica (hasta 12 Iitros y de hasta un máximo de  2 unidades de un mismo producto); envíos de hasta 60 Iitros que formen parte de los efectos personales de particulares con motivo de mudanza o traslado;  vinos destinados al consumo personal o familiar de los particulares que no excedan los 15 Iitros por pasajero y que formen parte de su equipaje; y  muestras sin valor comercial que tengan como objeto concretar operaciones comerciales, hasta un volumen de 100 litros con un máximo de 18 litros de un mismo producto.

Como requisito obligatorio, todos los productos beneficiados deben contar con el correspondiente Análisis de Libre Circulación habilitado y en vigencia (aunque no es obligación ser aportada en envíos postales y por courier).

Cuando se trate de vinos importados, destinados al consumo humano deberán ingresar fraccionados y etiquetados y poseer un certificado de análisis extendido por laboratorio oficial o reconocido por las autoridades sanitarias del país de origen, donde conste su aptitud para el consumo, y si ingresan por la via postal o Courier están exceptuados de la presentación de certificado de análisis.

Aunque la norma beneficia a exportaciones e importaciones, el foco debe estar sobre las primeras. En esta época de impulso de ventas argentinas al exterior, es un avance importante, que puede facilitar la presencia del vino nacional en nuevos mercados.
Nos vemos!

Al pié la norma completa:

domingo, 5 de febrero de 2017

Poder financiar es poder vender. Forfaiting: lo que Pedro quiere, lo que Juan no encontraba y lo que Argentina necesitaba.

Fuente: http://itfa.org- Asociación Internacional de Forfaiting
Por Diego Dumont, para LA NACION, 09/02/2017
http://www.lanacion.com.ar/1982913-forfaiting-poder-financiar-es-poder-vender)

Juan, un exportador argentino, pretende colocar su producto en el exterior, quiere cobrar lo antes posible para recuperar el capital invertido y obtener su ganancia. De la misma forma, Pedro, el importador extranjero, necesita plazo de pago prolongado para incorporar los productos importados al proceso industrial (o comercial) evitando distraer valioso capital de trabajo de antemano. Es un caso sumamente frecuente que puede terminar con una venta frustrada.

Cuando las políticas de promoción a las exportaciones no constituyen una cuestión de Estado, quedan más bien atadas de manos a los vaivenes del contexto. Así ha sucedido en Argentina a pesar de tener una Ley Nacional (23101), vigente desde hace más de 30 años, que ha sido insuficientemente acompañada y enriquecida reglamentariamente.

¿Por qué Juan no podía con Pedro?. La carroza por delante.
Después de la crisis del 2001, con la creación del Mercado Único y Libre de Cambios en 2002 (que no ha sido ni “único” ni “libre”), se obligó a los exportadores  argentinos a adelantar sus cobros al exterior a plazos preestablecidos según la mercadería, que se perpetuaron -con variaciones mínimas- aún en tiempos de mayor bonanza, llegando a un máximo de un año y tocando el  mínimo ridículo 15 días corridos en la etapa final del Gobierno anterior para graneles y sujetos vinculados. Si Juan quería financiar a Pedro, debía recurrir a fondos propios y a practicar cierto arte esotérico para calzar las prefinanciaciones y post-financiaciones de exportaciones a plazos cortos, con sus necesidades financieras, pero no  podía ofrecer plazos importantes -aunque quisiera- salvo excepciones que no vienen al caso.   Esto constituía una primer limitante al poder de venta argentino.

Sumado a esto, las líneas de financiación locales y extranjeras suelen acotarse cuando asoman vacas flacas en el horizonte. La consentida coexistencia de una dualidad cambiaria (blue/oficial), y las maltrechas Reservas Internacionales se transformaron en el chaleco de fuerza auto-ajustado para cualquier cambio posible. Y perdimos terreno. Y Juan perdía la venta a Pedro, Pablo y Vilma.

Sucede, querido lector, que un país que tiene que exportar –como el nuestro- (y “tiene” en negritas), porque su producción y capacidades supera con holgura al consumo interno en varios rubros (y necesita esos dólares para importar lo que no produce o produce insuficientemente en cantidad o calidad), precisa condiciones apropiadas para competir. La competitividad no pasa por una calificación mágica, sino más  bien por una decisión política, y abarca variables que van desde el desde el tipo de cambio competitivo, hasta infraestructura, ausencia de “burrocracia” en las gestiones, reglas claras, conciencia exportadora en el empresariado, acuerdos con socios comerciales para sortear barreras técnicas y facilitar el intercambio, la no exportación de impuestos, y entre seguramente  muchas otras más, precisamente la capacidad de financiar.

Juan necesitaba la carroza atrás del caballo y no al revés. Así lo entienden en el mundo los países más exitosos en el comercio, y sabiendo que los bancos privados no resuelven  todos los problemas del exportador, suelen crear las llamadas Agencias de Crédito a la Exportación -públicas o mixtas- (ACE o ECA en inglés, por Export Credit Agencies) enfocadas específicamente en la fuerza exportadora. A modo de ejemplo, los países de la OCDE - “el club de los ricos” en el que Argentina quiere fichar- , tienen una o más ACE para motorizar sus exportaciones. http://www.oecd.org/trade/xcred/eca.htm

La carroza por detrás

Argentina no integra aún la OCDE pero tiene su ACE: el Banco de Inversiones y Comercio Exterior. Con reciente  la ampliación a 3650 días del plazo para ingreso de divisas de todas las mercaderías de la nomenclatura (Resolución 47 E de Secretaría de Comercio), y con un marco de tipo de cambio más estable, se abrió la calle del Forfaiting, o Forfait como se conoce en francés, idioma del que proviene. Una herramienta que permite a Juan financiar a Pedro hasta un plazo máximo de 10 años  y a Pedro pagar hasta dicho plazo. Juan cede al BICE (forfaiter) el derecho de cobro del crédito de la exportación a Pedro, documentado con una letra de cambio aceptada por Pedro, un pagaré emitido por Pedro, Carta de Crédito, etc.. Luego Juan cobra el total, deducidas las comisiones y gastos bancarios. 

La operatoria puede incluir -y de hecho en la línea del BICE sucede- la presentación de una garantía que lo satisfaga, porque una vez aceptada la operación, Juan se desentiende de riesgos políticos y de transferencias.  Era muy necesario para una Argentina que busca hacer despegar sus exportaciones y estar "en talla" para el comercio, un instrumento de esta importancia, al que la propia Cámara de Comercio Internacional de París dedicó especial atención para facilitar la operatoria, con las reglas de uso voluntario URF 800 (2013).

Aquí  la ficha de la línea de  Forfaiting ofrecida por el BICE. Nos vemos.




viernes, 13 de enero de 2017

Entrevista Radio Conexión Abierta CABA 13.01.2017 - #COMEX #VUCE


Columna de hoy en EL CRONISTA.





Por Diego Dumont. 
para el Cronista Comercial

En los últimos días hemos presenciado los albores de la puesta en marcha -estimada en cinco años- de la Ventanilla Única del Comercio Exterior Argentino (VUCE) -la ‘Single Window’ nacional-.

Después de una experiencia acotada a administrar las importaciones en 2012 y 2013, hubo un relanzamiento general con el Decreto 1079 el año pasado, y en los primeros días de enero se empezaron a volcar algunas operaciones del INV y SENASA, únicos dos organismos oficialmente adheridos hasta el ahora.
Contexto internacional:

Argentina es uno de los últimos países en sumarse seriamente a esta tendencia global. Primero, y mucho antes de llamarse VUCE, Singapur y Hong Kong, pusieron en marcha la idea con TradeNet en 1989, y TradeLink, en 1997. En 2004, la Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa la definió como un ámbito (virtual) “que permite a las partes involucradas en comercio y transporte presentar información comercial y/o documentos por única vez, para cumplir requerimientos para importación, exportación o tránsito de mercaderías”. 

En 2005, se sumó la OMA, adoptando en Bruselas el Marco ‘SAFE’ para Asegurar y Facilitar el Comercio; y en 2013 la OMC, con el Acuerdo de Facilitación del Comercio de Bali, que está próximo a entrar en vigencia, y prevé expresamente la VUCE. 

Hacia 2012, según el Banco Mundial, de 150 países, 49 ya estaban dentro del sistema de VUCE. En Latinoamérica los pioneros fueron Colombia y Perú, en 2006, y después otros como México y Ecuador, en 2010; Chile y Bolivia en 2011; Uruguay en 2013 y Panamá y Argentina, en 2016.

La implementación de Ventanillas facilita el comercio, simplifica procesos, mejora controles estatales, otorga previsibilidad, dota de transparencia al Estado y reduce costos del comercio exterior (se estima un ahorro anual para Argentina, de u$s 6500 millones).

Muchísimo por hacer
Aún estamos muy relegados en rankings como el Doing Business del Banco Mundial en lo que refiere a comercio transfronterizo (puesto 117 de 190). Hay decenas de organismos con los que celebrar acuerdos, y la experiencia enseña que a veces los obstáculos son más políticos que técnicos. Por estos motivos, se eligió una adopción gradual, versus una de tipo ‘big bang’.
Un detalle a encajar, son las corrientes proteccionistas que invitan a simplificar trámites de exportación por sobre los de importación. Hay aún una presencia importante del papel en las transacciones y un Sistema de Aduana -Malvina- con techo en Windows XP, sin soporte Microsoft, cuando algunos países adoptan con la VUCE nuevos Sistemas aduaneros.

La lección internacional dice que el principal requisito para lograr la VUCE, es una voluntad política de hierro. El camino no es fácil, pero se dice, el primer paso no lleva a la meta, pero te saca de donde estás.

miércoles, 11 de enero de 2017

Entrevista Diario El Economista 11.01.2016 - Ventanilla Única del Comercio Exterior

Comparto entrevista que me hizo diario El Economista, difundida por Cancillería Argentina.

Las ventajas de la ventanilla única serán progresivas

LOS EFECTOS NO SERÁN INMEDIATOS PERO SE AHORRARÁN COSTOS Y SE ALENTARÁ LA INCURSIÓN INTERNACIONAL DE LAS EMPRESAS, SEGÚN ANALISTAS

La reciente puesta en marcha de la Ventanilla Unica del Comercio Exterior Argentino (VUCEA) ya abrió interrogantes y expectativas para las empresas importadoras y exportadoras.
Si bien la iniciativa fue bien recibida, queda por develar cuál será su verdadero impacto y los desafíos que interfieren en su implementación. La Ventanilla Unica (Single Window en inglés) es parte del Acuerdo de Facilitación de Comercio de 2013, alcanzado en las negociaciones multilaterales de la Organización Mundial de Comercio (OMC). La prueba piloto que se puso en marcha oficialmente en enero se centra por ahora en las operaciones del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y del Instituto Vitivinícola Nacional (INV) aunque involucrará a largo plazo a más de 35 organismos públicos y privados. La VUCEA busca fundamentalmente digitalizar, agilizar, sistematizar y hacer más trasparente las autorizaciones y certificaciones del comercio exterior.

Las ventajas y resultados que destacan los analistas son bastante claros: ahorra tiempos, facilita las operaciones, aúna criterios e información, mejora los controles, evita la duplicación de transacciones y trámites; y hace a todo el sistema aduanero más eficiente. Asimismo, permite reducir procesos ilegales y, fundamentalmente, ahorra costos para el Gobierno, las empresas y los intermediarios. “La OMC ha estudiado el tema y muestra que cuanto más ágil, más fácil y flexible es el comercio, se reducen los costos y se alienta la ampliación de la incursión internacional de las empresas”, explica Marcelo Elizondo, de la consultora DNI.“Los costos administrativos en frontera son tanto o más altos que las trabas arancelarias y la Argentina es uno de los países más burocratizados en términos de comercio internacional”.

Desafíos en trámite Pero la implementación, al parecer, no es tan simple y llevará un tiempo. Fuentes del Ministe- rio aseguran que si todo marcha bien se pondrá en funcionamiento de forma completa e integral para el 2021. “No se trata de poner todos los trámites en línea”, dice Elizondo. “Hay que tratar de crear todo un sistema que apunte a ser más eficaz, más simple y con plazos más reducidos”. En este proceso el Gobierno deberá implementar normas y también invertir en recursos humanos y tecnológicos para asegurar el éxito del nuevo sistema.

Los analistas confiesan también que la VUCE permitiría pensar un comercio más transparente, con las mismas reglas para todos. Esto puede llegar a ser un desafío– sostienen– en un contexto en el que a falta de regulaciones claras, los detalles de las grandes operaciones del comercio local tienden a querer cerrarse con arreglos particulares.

Por otra parte, Diego Dumont, Despachante de Aduana y Especialista en Comercio Exterior, asegura en una columna escrita para el Centro Despachantes de Aduana (CDA) que una de las tareas más difíciles es armonizar y acordar con todos los organismos de otros países y agencias estatales locales, y que, por ese motivo, la implementación siempre es progresiva.


“Y un detalle no menor –destaca– son las nuevas corrientes proteccionistas, que hacen que los países se enfoquen mucho más en simplificar trámites de exportación por sobre los de importación”. Pablo Furnari, especialmente en marketing, “mas allá de la informatización en temas aduaneros, venimos con una cultura muy “presencial” ante la Aduana y otros organismos intervinientes en el comercio exterior”, destaca. 


lunes, 9 de enero de 2017

Un largo camino hacia la “Single Window” argentina. Los desafíos de una Ventanilla Única del Comercio Exterior Argentino (VUCEA).

                                                 Por Diego Dumont
                                                 (Para CDA Rep. Argentina) 
                                                
Argentina se vuelve a meter de lleno en la materialización de una Ventanilla Única de Comercio Exterior. Si bien la primer experiencia data del año 2012, cuando se implementó la inolvidable DJAI   como “Ventanilla Única Electrónica” (RG AFIP  3252/12 y 3255/12), aquella fue  una prueba  efímera y  acotada a la administración de las importaciones. Después en  2014 hubo un tibio intento con la RG AFIP 3599/2014 pero la norma quedó huérfana de continuidad.

Pero esta vez la cosa pinta diferente, y el equipo de Macri está enfocado en materializar la
“Single Window” nacional. En octubre pasado hubo un relanzamiento general del Régimen  por Decreto 1079, que incluye un Comité de Implementación que involucra a la propia Jefatura de Gabinete de Ministros (más AFIP y Secretaría de Comercio). A continuación, se sumó a la VUCEA el SENASA  (Resolución Conjunta AFIP 3972/2016 y SENASA 774/2016)  y el  INV (Resolución Conjunta AFIP 3981/2016 e INV 234/16). Hace pocos días AFIP  comunicó a los operadores (por  SICNEA) la  puesta en marcha para algunas operaciones competencia de estos dos organismos.   Pero ¿qué podemos aprender de la experiencia internacional y a qué desafíos habrá que enfrentarse para lograr una verdadera Ventanilla Única Integral?.

La Ventanilla Única en el mundo
Mucho antes de llamarse Ventanilla,  los países asiáticos la introdujeron como pilar de su comercio exterior. En especial, Singapur  la puso en marcha en 1989 con el nombre de TradeNet, y luego Hong Kong  hizo lo propio en 1997 con TradeLink.  Mientras que normalmente la Ventanilla Única se mueve por los ejes Gobierno-Operador, y  Gobierno-Gobierno,  países asíáticos como Korea, Hong Kong y Singapur  avanzaron sobre  el eje Operador-Operador, integrando a la Ventanilla Única documentación electrónica y medios de pago, siendo pioneros del comercio sin papeles.

Implementación de la Ventanilla Única en Asia

Fue recién en 2004,  cuando  se empezó a hablar de Ventanilla Única para el Comercio Exterior, como tal (“Single Window”, en inglés). La Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa (UNECE, su siglas en inglés),  por Recomendación N° 33  la definió como  ámbito (virtual) “que permite a las partes involucradas en comercio y transporte presentar información comercial  y/o documentos por única vez, para cumplir requerimientos para importación, exportación o tránsito de mercaderías”. La Recomendación  proporcionó diferentes modelos para alcanzar los objetivos:  una única autoridad receptora/canalizadora de la información; un Sistema Único Automatizado para recepción de información, o un sistema automático de transacciones desde el cual el operador pueda interactuar con diferentes organismos.

Posteriormente  en 2005,  los  Directores Generales de Aduanas en representación de los entonces 166 miembros de la Organización Mundial de Aduanas se reunieron en Bruselas,  adoptando por unanimidad el Marco de Estándares “SAFE” para Asegurar y Facilitar el Comercio Mundial. Uno de sus elementos clave es la utilización de la tecnología informática en los envíos entre las aduanas, que mas adelante será materializada como Ventanilla Única  (punto 1.3.8, del Marco SAFE).
En 2013, la OMC se sumó a la tendencia mediante el Acuerdo de Facilitación del Comercio  de  Bali, que está muy próximo a entrar en vigencia, y prevé expresamente a la Ventanilla Única Electrónica como instrumento para su consecución (artículo 10, apartado 4).

El impulso se propagó por el globo. Hacia 2012, según el Banco Mundial, de 150 países encuestados, 49 ya estaban inmersos en la implementación de la Ventanilla Única, y 20 de estos ya tenían incluidos a los organismos estatales más relevantes. La Ventanilla Única está presente en los cinco continentes, pero  los países en desarrollo llevan la delantera por sobre los desarrollados.  Por ejemplo, Estados Unidos apenas se inicia en la implementación de  la ventanilla (ITDS) para exportaciones de pymes. Uno se pregunta, hasta qué punto ciertos países están dispuestos a simplificar y facilitar trámites (sobre todo desde el lado de la importación).     

En Latinoamérica se destacan Colombia y Perú (VUCE- Sunat-), que comenzaron a implementar la Ventanilla Única en 2006. Posteriormente se sumaron otros países, como México (VUCEM) y Ecuador (VUCE), en 2010;  Chile (VUCE –Sicex-) y Bolivia (Gobierno Electrónico), en 2011;  Uruguay (2013), Panamá (2016) y Argentina.

La Ventaniila Única en otros países (listado ejemplo)


Dificultades a superar
Se sabe que la implementación de Ventanillas contribuye a  la facilitación del comercio, a la simplificación de procesos (evitando duplicación), a la armonización de información, a mejorar la  eficiencia y eficacia de los controles y a otorgar  previsibilidad. También que dota de más transparencia al ámbito fiscal y aduanero, contrarrestando la corrupción, y que reduce costos al gobierno y a los operadores (se estima un ahorro anual para Argentina, de U$S 6.500 millones en costos del comercio exterior). Incluso, el concepto de Ventanilla Única es  adaptable para utilizarse de manera sub-nacional o  Supranacional (un ejemplo es la Ventanilla Única Regional de ASEAN, lanzada en 2005; o la posible Ventanilla Regional del NAFTA, hoy cuestionado por Trump).

Pero tan cierto como lo dicho son los desafíos a encarar. Argentina se encuentra muy relegada aún en rankings como el Doing Business del Banco Mundial en lo que refiere a comercio transfronterizo (puesto 117 de 190). Si la Ventanilla Única es el ámbito tecnológico en el que recalan de manera integrada todas las operaciones del comercio exterior  y transporte internacional y sus trámites asociados, es indispensable que  las Aduanas de los gobiernos celebren acuerdos de cooperación con otros organismos gubernamentales relacionados con el comercio internacional,  y la experiencia internacional indica que en la práctica, es muy difícil que abarque a todos estos organismos, y que muchas veces las razones son más políticas que técnicas (mencionemos por ejemplo la puja de intereses dentro de los propios organismos y entre Nación y Provincias). 

También es duro convencer a otras agencias estatales de adoptar el Sistema Armonizado para clasificación de las mercaderías en sus normas. Por estos motivos,  la mayoría de los gobiernos opta por una adopción progresiva,  incorporando organismos paulatinamente, versus una implementación de shock tipo big bang.  Y un detalle no menor son las nuevas corrientes proteccionistas, que hacen que los países se enfoquen mucho más en simplificar trámites de exportación por sobre los de importación.

Como si fuera poco, aún  hay una presencia importante del  papel en las transacciones comerciales y un  Sistema de Aduana –Malvina- que tiene techo en Windows XP, ya sin  soporte de Microsoft. No es casual que  en algunos países la Ventanilla Única fuera lanzada conjuntamente con una modernización de los Sistemas de Aduana (teléfono para Abad).

El comercio mundial ha crecido en el mundo en la última década, y aunque moderadamente, continúa haciéndolo. Pero también lo han hecho sus costos e ineficiencias. Esto obliga  a  focalizar los  esfuerzos para estar a la altura del mundo que viene, no  basta  con  eliminar aranceles.

La aventura no es fácil, pero tampoco imposible. En palabras de  Koh Tat  Tsen[1], “implementar una Ventanilla Única Nacional es extremadamente complejo y costoso. Requiere tremendo esfuerzo, cambio de mentalidad y por sobre todo… una voluntad política de hierro”.



[1] “Ten Years of Single Windows Implementatrion: Lessons learned for the future”.  Jonathan Koh Tat Tsen,Discussion Paper,  Global Trade Facilitation Conference, Génova, Diciembre 2011 (en inglés).

lunes, 2 de enero de 2017

Sigue el aumento de estímulos a exportaciones

Como les contaba hace poco continúa el incremento de reintegros de exportación. Hace días le había tocado a productos laneros, pesqueros y frutihortícolas del sur. Ahora a un universo mucho más grande de mercancías.

Más allá de las atribuciones constitucionales del Congreso Nacional para  legislar en materia aduanera (delegadas al Poder Ejecutivo  "como cheque en blanco" por  Ley 22415 Código Aduanero y cuestionadas por la jurisprudencia habiendo fallos sobre el tema); y más allá de que OMC no permita devoluciones de tributos directos (siendo este el caso de los reintegros), es un empujón de gran ayuda  para nuestras exportaciones.

No  vuelvo a repetir análisis y argumentos que también harían falta para que la norma tenga el impacto esperado, porque los comenté hace poco acá.

Les dejo una aproximación que armamos en la oficina con el  listado de las mercaderías beneficiados ahora,  con más aproximación ya que fueron publicadas sólo las posiciones arancelarias.
Nos vemos!

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